viernes, 31 de octubre de 2008

"Mientras Tú Cantas" de Rosario Pérez Cabaña

Hoy hace un año, aproximadamente a esta misma hora, reposaban sobre mis dedos las palabras impresas, y aún calientes, de Rosario Pérez Cabaña. Un largo año que, sin embargo se ha hecho demasiado corto. Un año en el que me he visto abrazado por las palabras como manos de Rosario. Y por supuesto, un año abrazado por una amistad, de la que tan orgulloso me siento. Quiero compartir, por tanto, el positivismo y la felicidad que me embargan cuando me dejo acariciar por los versos de Rosario y de su magnífico Mientras Tú Cantas. Sentimientos que sólo pueden verse superados por la experiencia de oír personalmente el recitar pausado y preciosista que Rosario hace de su obra. (Recomiendo encarecidamente para aquellos que no tengan la oportunidad de asistir en persona a alguno de sus recitales una pequeña búsqueda en YouTube).  Sirva, por tanto, este comentario como humilde homenaje al maravilloso poemario que tan buenos momentos me ha proporcionado. Egoístamente, para que esos momentos se repitan para siempre. 

“Brevísima descripción de un mundo”

De ti es todo cierto,

sobre todo que miras con los ojos

y que tus ojos existen.

Es cierto, sí, que desnudas caracolas

que cuando entra en ti la flama

que los demás repudian (porque es verdad

que esta ciudad se pega, no vamos a negarlo),

tú sudas. Y ya está.

De nuevo eres tú en las cosas,

dentro,

“en” como si fuera el gerundio del verbo atravesar

que quede claro.

Nadie podrá, jamás, dudar

que de ti es todo cierto, el lunar,

la imberbe cercanía de tus sueños cercenados,

el fluido nasal y la soberbia,

esa forma de no decir la verdad

como lo haría un notario o un miedoso.

Tú no. Tú dices las cosas tal como son de inciertas.

Así, como si nada. Como si fumaras un cigarrillo

sin darte cuenta, por ejemplo.

 

domingo, 19 de octubre de 2008

"Biografía del Hambre" de Amélie Nothomb

Como declama Amélie Nothomb al comienzo del libro “El hambre soy yo”. El Hambre es Amélie Nothomb. Esta enigmática e interesantísima escritora belga nacida en el lejano oriente (su padre era cónsul belga en Japón en el momento de su nacimiento) está hambrienta y nos lo hace saber en su Biografía del Hambre (Biographie de la Faim). Hambrienta en el sentido más amplio de la palabra. Hambrienta de todo lo que le rodea. De la comida, de los lugares donde creció, de las personas que la rodearon, de las que la influyeron, de vida, de relaciones y sobre todo, está hambrienta de palabras.
En Biografía del Hambre conocemos algo más de la mejor escritora menor de 40 años para los 35 críticos con los que cuenta el rotativo Le Figaro (entiéndase que esta encuesta se realizó hace algunos años, ya que si nació en 1967… en fin, las cuentas no salen, pero ahí queda). Conocemos su infancia en Japón y su amor por este país, lo que le llevó a trabajar de traductora en una empresa nipona nada más culminar sus estudios de filología. Conocemos su apetito, literalmente, y como este le llevó a inexplicablemente a un desorden alimenticio que derivó en anorexia. Conocemos la influencia que el alcohol ha tenido en su vida desde muy temprana edad, ya que desde pequeña se hacía con los sobrantes de las copas en las numerosas fiestas que organizaban sus padres. Incluso su obsesión por el agua. Pero sobre todo, conocemos de Amélie su dificultad de adaptación a sus nuevos ambientes. En momentos al ser la única no nipona en la yôchien en la que estudiaba o bien al ser la única belga en el instituto francés de Nueva York donde la matricularon sus padres. Esta inadaptación, que tuvo quizá su punto álgido todo cuando tuvieron que mudarse a Bangladesh, la llevó a descubrir su apetito por las palabras primero y, como consecuencia de ello, por la escritura.
Biografía del Hambre es el conmovedor e inquietante libro autobiográfico de una de las escritoras francófonas más leídas del momento. No es de extrañar que incluso ganara un premio otorgado en internet por los lectores internautas con su novela Estupor y Temblores . Nothomb escribe libros como he leído en alguna entrevista “(…) desde los 17 años y para no suicidarme (…)” y eso se nota. Escribe alrededor de tres manuscritos al año de los que únicamente publica uno dejando los otros dos para ella, sin intención alguna de que vean la luz ni después de su muerte, según ha afirmado en algún momento.
Su escritura refleja esa necesidad que tiene por contar cosas. Cuenta historias casi siempre salpicadas por algún dato autobiográfico, que los hace aún más personales. Sus libros son eso, sus historias. Libros fáciles de leer, entretenidos, aparentemente sin pretensiones, sin complicaciones. Libros que apetece leer de vez en cuando y que te fluyen entre los dedos. A mi personalmente me gustan mucho y hasta el momento no me han decepcionado. Siempre descubro algo interesante en cada uno de sus libros, reflexiones que sobre multitud de aspectos de la vida que la propia autora se hace y que sabe trasmitir magistralmente.

domingo, 5 de octubre de 2008

"Por Amor Al Pueblo" de James Meek

La lectura de Por Amor Al Pueblo (The People’s Art Of Love) es comparable con la emoción de jugar con una matrioska, esas famosas muñecas rusas que son huecas en su interior y albergan una nueva muñeca distinta a aquella que le sirve de soporte.
Expectación y sorpresa son algunas de las cualidades inherentes a esta novela, la tercera del escritor y periodista británico James Meek. El lector se encuentra embargado en una espiral de sensaciones, que al comienzo de la lectura se traducen sobre todo en desconcierto y curiosidad, hasta que salvamos ese pequeño proceso de adaptación que requieren ciertos libros y profundizamos lo suficiente en la trama de la narración, momento en el cual solo nos queda disfrutar de la genialidad de la misma.
No deja de sorprender el hecho de que esta novela, que se encuentra ambientada en un pueblo de la tundra siberiana en los meses posteriores a la revolución de octubre, haya sido escrita por un novelista británico. Cierto es que James Meek trabajó durante casi una década como corresponsal de The Guardian en la extinta Unión Soviética, sin embargo, la perfecta localización de la historia, la profundidad de sus personajes y la exactitud de los hechos descritos a lo largo del libro nos traen a la memoria, personalmente a mi me ha ocurrido, textos de autores rusos contemporáneos de la grandeza de Liudmila Ulítskaya. Quizá alguien pueda pensar que Por Amor Al Pueblo se encuentra más cercano a títulos que narran la historia rusa contemporánea desde el punto de vista de autores no rusos a modo de ensayo o novela histórica, como el genial libro de Jorge Volpi No Será La Tierra. No obstante, para mi no ha sido en absoluto el caso.
Por Amor Al Pueblo es un libro que, tomando como excusa la Revolución Rusa y la estancia de legionarios checoslovacos en el pueblo de Yacik, aborda las nefastas consecuencias que conllevan el fanatismo religioso y político. La convivencia de militares, parroquianos e integrantes de una secta de eunucos residentes en ese pequeño pueblo situado cerca del ártico se ve alterada por la intrusión de Kiril Ivánovich Samarin, cuya desconcertante historia unida al irremediable avance del ejército bolchevique en pos del pueblo, alterará notablemente la vida de la comunidad. Un entramado de situaciones que va tejiendo poco a poco una historia, aderezada con más que evidentes toques mágicos, donde el hambre y la desesperación dejan poco lugar a los sentimientos.
Por Amor Al Pueblo ha encontrado el apoyo de la crítica y de escritores de la talla de Philip Pullman, Irving Welsh o el propio Jorge Volpi. Un libro que fue galardonado con el premio Ondaatje en el año 2006 y que pronto será llevado a la gran pantalla gracias a una adaptación que del mismo está realizando el incombustible Johnny Depp.

domingo, 28 de septiembre de 2008

"Un Hombre En La Oscuridad" de Paul Auster

Al segundo intento me he reconciliado con Paul Auster. Tras una pequeña decepción con Brooklin Follies, me decidí a abordar Un Hombre En La Oscuridad (Man In The Dark) sin prejuicios ni opiniones preconcebidas, olvidando el sabor agridulce que me dejó el primer acercamiento a su obra. Y afortunadamente me alegro de esta decisión. He hallado en Un Hombre En La Oscuridad todo aquello que esperaba encontrar en un libro escrito por este estadounidense universal.
Casi en la misma proporción pueden contarse tanto sus seguidores como sus detractores. Auster es un escritor que a nadie deja indiferente y por ese motivo, por la sensación de indiferencia que me embargó al acabar la lectura de Brooklin Follies, me decidí a leer Un Hombre En La Oscuridad.
En su último libro Paul Auster se afana en jugar con el lector. Nos presenta, por un lado la figura de August Brill, un hombre de edad avanzada, que pasa sus noches de insomnio inventando historias en la oscuridad de su dormitorio y por otro lado, la historia que éste cuenta y que es la de Owen Brick, un joven mago que se despierta dentro de un pozo del que no puede salir. Estas dos vidas que no dejan de ser historias paralelas están predestinadas a confundirse de la mano de Auster. Conocemos la vida de Brill que habita en lo que consideramos como “mundo real” donde el anciano narrador nos presenta a su familia y los accidentes y circunstancias de todos los habitantes de la casa en la que se encuentra. Al mismo tiempo que conocemos la vida de August Brill, gracias a la imaginación de éste, descubrimos la de Brick en un “mundo paralelo”(es difícil no pensar en 1984 o Un Mundo Feliz) en el que Estados Unidos está sumido en una segunda guerra civil y donde no han tenido lugar los grandes desastres que han azotado a los estadounidenses como la guerra de Irak o el atentado del 11 de septiembre.
Paul Auster no sólo crea historias, sino que recrea dentro de la cotidianidad que nos rodea relaciones complejas protagonizadas por personajes humanos y sobradamente trabajados. Aunque se hace difícil distinguir lo puramente ficticio de los guiños biográficos que bañan sus textos (de todos es conocido su afán por aparecer en sus libros en la figura de alguno de los personajes aunque nunca se reserva ningún protagonista). Su prosa es clara, actual y llena de matices. Nadie puede dudar de la calidad de su técnica literaria y creo que Un Hombre En La Oscuridad es un claro ejemplo de todo esto.
Con la lectura de esta novela, me sumo a esa legión de seguidores que considera a Paul Auster un intelectual de los que quedan pocos. Poeta, novelista, ensayista, autor de teatro, guionista de cine, director y, en alguna ocasión esporádica, incluso actor. Muchas son las facetas de Auster y en muchas destaca. En pocas ocasiones ha sido tan certera la concesión del premio Príncipe de Asturias de las Letras como lo fue en la edición del 2006 cuando recayó en la figura de este polifacético escritor.

domingo, 21 de septiembre de 2008

"Kafka En La Orilla" de Haruki Murakami

Y al fin Murakami lo ha conseguido. Después de varios más que meritorios intentos ha logrado escribir no sólo su mejor libro hasta la fecha, sino que puedo afirmar que se trata de una de las novelas más completas y geniales de los últimos tiempos.
Su último libro traducido al español, si no contamos el publicado en 2008 Sauce Ciego, Mujer Dormida (Blind Willow, Sleeping Woman) al tratarse de una colección de relatos que abarca el período entre 1981 y 2005, es el magnífico colofón a la carrera literaria de este escritor japonés amante del jazz. Después de grandes títulos, como Sputnik, Mi Amor o Tokio Blues (A Norwegian Wood), este último el libro que le proporcionó fama y reconocimiento internacional, o de algunos “fracasos” como Al Sur De La Frontera, Al Oeste Del Sol o la reciente Sauce Ciego, Mujer Dormida, Murakami ha logrado con Kafka En La Orilla (海辺のカフカ, Umibe no Kafuka) la madurez necesaria para confeccionar una novela que más que probablemente debe ser considerada como uno de los títulos más significativos de comienzos de siglo.
Su prosa compleja y surrealista, preciosista y ambiciosa logra una resultado perfecto en esta novela. El viaje iniciático de Kafka Tamura y el clásico complejo de Edipo es la excusa que Murakami utiliza como punto de referencia para adentrarnos en su mundo mágico y a veces surrealista. Un laberinto de personajes e historias que invariablemente buscan la recompensa de la salida. Un adolescente de quince años que se escapa del hogar familiar para evitar un destino escrito de antemano, un alter ego que no es sino el recurso que utiliza Murakami para dar entrada a la figura del narrador dentro de la historia, como un Pepito Grillo que evita imprecisiones y pérdidas del lector por la trama de la historia, un anciano que habla con los gatos, un camionero que se presenta bajo el disfraz de lazarillo, una bibliotecaria con una misteriosa historia de amor, un personaje andrógino que busca su destino, Johnnie Walker (conocido por salir en la etiqueta del whisky al que da nombre) y el Coronel Sanders (el personaje de las cajas de pollo del KFC).
Estos son algunos de los personajes que aderezados con una historia de realización y descubrimiento personal dan lugar a esta magnífica novela, llena de situaciones surrealistas (se hace muy difícil no recordar a Cortázar en alguna de ellas) que gracias a la mano de Murakami, son tan cotidianas como el mismo despertar.
Es muy complicado mostrar objetividad hacia un escritor que ha logrado impresionarme tantas veces, pero no puedo escribir este comentario sin recomendar encarecidamente la lectura de este libro. Sobre todo para todos aquellos seguidores de la literatura latinoamericana que ven en el realismo mágico la corriente literaria por excelencia. Murakami es un ejemplo claro de la evolución actual del boom hispanoamericano. No obstante, a mi modo de ver, se hace necesaria una lectura previa de este escritor para poder saborear hasta la última gota de Kafka En La Orilla ya que puede parecer complicada en un primer momento si no existe un entrenamiento previo, y sobre todo porque el universo Murakami juega con la realidad y la fantasía de tal modo que se necesita un aprendizaje para que no sorprenda demasiado. Yo abordaría previamente Sputnik, Mi Amor y Tokio Blues, en este orden. Aunque quien soy yo para adoctrinar mentes tan inquietas.